Contenido
Ciudad de México.— Luis Alberto Cárdenas López nació el 15 de septiembre de 1993 en Los Mochis, Sinaloa. Escuchó durante la infancia el sonido de los guantes de su padre. A los tres años decidió que esa sería su vida. La misma convicción que lo llevó a Monterrey y a escenarios internacionales marcó después una historia familiar que nadie imaginó.
Porta el número 22 con Los Rayados de Monterrey. Su trayectoria incluye Liga MX, Mundial de Clubes, Concacaf Champions Cup y Copa MX. Su participación más recordada ocurrió en Qatar 2019 cuando Rayados aseguró el tercer lugar frente al Al-Hilal. Cárdenas atajó en la tanda de penaltis y anotó uno.
Hoy, a sus 33 años, es esposo y padre de tres hijos, carga una historia que lo acompaña cada vez que pisa una cancha y que empezó mucho antes de cualquier trofeo. Una historia de familia, decisiones difíciles y un hijo que aprendió a vivir antes de aprender a caminar.
“Los Mochis” en Los Mochis!@luisCardenas22 pic.twitter.com/lT6SXmWKNx
—
R9
(@r9carloss) December 27, 2024
El portero de Rayados recordó que cada decisión se vuelve un acto de amor y donde el nacimiento de su hijo Luis Marcelo sostuvo a una familia con la fe en alto.
En conversación con Víctor Ambrocio, creador del podcast “Porteros TV”, el guardameta relató el camino que vivió junto a su esposa durante el embarazo de su hijo Luis Marcelo. Un proceso que puso a prueba la calma, la fe familiar y la fortaleza necesaria para rendir en la élite del futbol.
La semana que cambió el calendario
Su esposa llegó a la semana 22 del embarazo cuando una bacteria puso todo en riesgo. En ese punto, la posibilidad de que el bebé sobreviviera era mínima. Los médicos pidieron hospitalización inmediata y explicaron que cada día dentro del útero podía marcar la diferencia.
En paralelo, Rayados debía viajar al Mundial de Clubes en Abu Dhabi. El club ofreció apoyo total para la decisión que él tomara. Cárdenas pensó en quedarse. Su esposa también vivía esa duda entre el temor y la fuerza que buscaba sostener.
Los días avanzaron sin movimientos bruscos. Los doctores intentaron conservar la estabilidad de la bolsa amniótica y reducir cualquier complicación. Ella permaneció recostada, con indicaciones estrictas para evitar la presión del peso del bebé. La familia acompañó desde distintos frentes.
LEE Ignacio Ambriz: una carrera construida con amor familiar y amistad verdadera
Decisión del viaje
El domingo previo al viaje ella mostró señales de mejoría. El líquido amniótico recuperó estabilidad y por primera vez en días, respiraron con algo de calma.
Aun así, el lunes representaba un punto crítico. Él debía elegir entre el vuelo o la permanencia. Ella pidió que cumpliera con el compromiso profesional. Explicó que contaba con apoyo familiar suficiente y que necesitaba verlo avanzar sin culpa.
Cárdenas preparó su teléfono para recibir avisos únicamente de una aplicación que su esposa usaría en caso de emergencia. El cambio de horario lo obligó a diseñar una rutina distinta para dormir mientras esperaba noticias.
La estancia en Abu Dhabi transcurrió sin incidentes médicos. Al regresar, él se instaló de inmediato en el hospital. Su esposa permaneció internada un mes completo, con vigilancia constante.
Nacimiento en semanas límite
La fuente se rompió en la semana 26 con seis días. El bebé nació con un kilo cien gramos y 37 centímetros. Entró de inmediato a cuidados intensivos. Pasó por episodios relacionados con pulmones, corazón y ajustes propios de un nacimiento tan anticipado.
Los médicos trabajaron con tratamientos que habían iniciado desde las primeras semanas de hospitalización de la madre. Inyecciones para pulmón y cerebro y suplementos para aumentar el peso ayudaron a que el pequeño llegara al parto con más posibilidades.
El bebé pasó 67 días en terapia intensiva. Cárdenas dividió su tiempo entre entrenamientos, partidos, la atención a su hija mayor y las horas en la unidad neonatal. Explicó que pocos conocen lo que implica llegar al entrenamiento con la cabeza llena de preguntas sobre un hijo que lucha por sobrevivir.
Tres años después
Luis Marcelo salió adelante. Hoy tiene tres años y medio. Es un niño sano. La familia superó meses de incertidumbre, noches incompletas y días en los que todo dependía de la fe y el amor de familia.
Comparte y dialoga con nosotros en WhatsApp
ebv
The post Luis “Mochis” Cárdenas: fútbol, familia y el milagro que llegó con 26 semanas de vida appeared first on Siete24 Noticias con proposito y sentido humano.
















R9